Marvin marzo 2008
txt:: Ingrid Constant
foto:: cortesía Carlos Meza. DIS:: Carlos Meza.
No creo que exista el diseño y el arte como cosas separadas, son una misma. Algunas personas me dicen: “me gusta mucho el arte que haces”, o bien: “eres muy buen diseñador”, pero en realidad no estoy en ninguna de las dos cosas. Lo que hago es por pasión pero necesito que me guste y que el cliente me conceda algo de libertad. Mi trabajo es sobre producción visual, y no importa si quieres llamarlo arte o diseño. En general lo que hago parte de conocer bien alguna técnica, pero está también el lado del juego y el experimento. Me gusta disfrazarme de los dos y hacer una mezcla.
¿Cuál es el objetivo del diseño en nuestros días?
Por lo que he vivido, hay una finalidad: hacer sentir algo, transmitir. No creo que la esencia de mi trabajo sea sólo lo bello o la comunicación; en ese sentido hay un resurgimiento. Arte y diseño se fusionaron en algo más: el arte digital, como le llaman ahora. No me gusta que una imagen mía pase desapercibida, prefiero que digan que está horrible o muy bonita, pero que haga que el público tenga alguna reacción.
¿Tienes alguna influencia?
Sí, uno de mis maestros de la UAM, Carlos Aguirre. Él me enseñó a ser libre y que tengo que conocer algo muy bien para poder hacer todo lo contrario. El otro es Alejandro Klamroth quien tiene muy buenas técnicas y sigue una línea muy definida. Ahora estoy en la etapa en la que tomo de los dos: experimento y aprendo bien las técnicas. Lo más importante que aprendí de Alejandro es que no deseo ser narrativo jamás en mis ilustraciones.
¿Te gustaría dar clases algún día?
Sí. Yo creo que serían de cómputo, para enseñar lo poco que sé… y también de ilustración, pero les diría que no se quedaran viendo sólo elementos de diseño. Que vieran cosas de arte. Me gustaría inculcar a la gente que no se queden conformes con lo que les dicen, porque tendemos a ver la realidad como la ven los ojos, pero puede ser muy distinta.
¿Sientes que formas parte de un movimiento nuevo que sucede en México?
Se están haciendo muchas cosas nuevas, pero lo bueno sería que la gente encargada de difundir se anime a cambiar. Todos consumimos imágenes todo el tiempo. Cuando se ven muchas veces repetidas las imágenes, por ejemplo de lo que aparece en las revistas, sabemos que es lo mismo de hace 10 o 15 años. Hay mucha gente que propone cosas nuevas, pero la mayoría de las veces no se les permite salir. Creo que es un miedo al cambio.
Me intriga mucho saber cómo descubres tus técnicas y cómo las aplicas a tu trabajo.
Algunas cosas son por encargo. Me dicen cómo se les ocurre que quede una ilustración. Finalmente se tiene que satisfacer las necesidades del cliente, pero sin dejar de lado el estilo propio. Se dice que no se debe mezclar el trabajo con el placer, pero no creo que el trabajo tenga que ser sufrido. Debe haber un equilibrio entre los dos. Cuando son mis ilustraciones, las técnicas me llegan así nada más. Esa imagen la puede ver alguien y decidir incluirla en su marca.
¿Tú piensas en imágenes? No sé si sea acertado decir que hay diferentes tipos de inteligencia, y la tuya sea principalmente visual.
Sí, todos tenemos alguna habilidad especial. Casi todo el tiempo estoy pensando en imágenes. Cuando tenía que leer mis fotocopias en la escuela, me ponía a ver las líneas, los ríos de letras o las patitas y ahí sabía que ya no me podía concentrar más que en figuras. Yo sabía que iba a estudiar diseño, pero en algún momento me aburrí. Pero ya en la ilustración y con Carlos Aguirre descubrí algo nuevo sobre mí mismo. Empecé a trabajar mucho y se ha vuelto algo casi obsesivo, pero en el buen sentido. Como un bien vicio. No me gustaría detenerme.
¿Tienes alguna prohibición ética? ¿Qué es lo que nunca te gustaría hacer?
No quiero copiar a nadie nunca. No robar ideas de mis amigos. No usar cosas ya hechas de Internet. Pero nadie puede hacer maravillas todos los días; hay que aprender que los trabajos no son ni para esconderlos ni para andarlos exhibiendo.
¿Tienes algún proyecto profesional? No sé si estés interesado en explorar campos diferentes, como el cine.
No sé. Hasta ahora estoy contento trabajando en lo impreso. Me falta experimentar más con el láser, el router, la luz artificial. Me gusta mucho fotografiar el movimiento y también el arte erótico. Cuando conozco gente y nos involucramos mutuamente, las posibilidades son mayores. Aspiro a seguir conociendo más personas y que nunca se me quiten las ganas de experimentar.

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